sábado, 20 de diciembre de 2008

Aprendí de tí

Trabajar con alguien como tú ha sido de lo más satisfactorio que me ha pasado en mi vida profesional. Desde un inicio, fue toda una aventura empezar a formarme como periodista teniendo un compañero como tú al lado, ir descubriendo este oficio poco a poco, haciendo entrevistas y trabajos mientras sentía tu presencia cercana y ese click de la cámara que después tenían como resultados unas fotos sorprendentes, con vida propia. Muchas de mis notas y trabajos más importantes para mí fueron ilustrados con tus imágenes. Recuerdo lo dificil que fue para mí entrar por primera vez a un lugar como las memorias, por lo que ya había vivido, pero afortunadamente ahí estabas tú, en esos trabajos a escondidas de los que alguna vez tuve que salir corriendo, empecé a aprender contigo. No conozco a alguien que sea tan estricto con su trabajo, mientras para mí tus fotografías eran perfectas, tú muchas veces encontrabas detalles y te exigías hacerlas mejor. Nunca olvidaré, porque siguen ahí plasmadas esas imágenes que tienen impresos sentimientos, esa foto de la mujer que obtuvo su libertad anticipada, ese enfermo terminal contando su experiencia, la imagen del atropellado que sin estar completo en la foto lo decía todo, esas fotos que me daban risa, esas que transmitían tristezas, las que llevaban acción, las que tenían un detalle, el más importante, siempre tú viendo más allá. Fuimos creciendo en la misma empresa, cada uno en algún rumbo, pero siempre te sentía ahí y te veía consolidarte como un gran fotoperiodista. Algunos tienen que agradecer que aprendieron mucho de tí con el paso de los años. El lugar del trabajo ya te quedó chico, con tu lente estoy segura llegarás aún más lejos. Fue un placer haber trabajado contigo, pero seguirá siendo un placer seguir viendo tus fotos en otros ámbitos, en otras áreas, en las que te hagan crecer y que te llenen. Mucha suerte!

viernes, 5 de diciembre de 2008

Mira si yo te querré


Más que un libro, lo sentí como una película. Una mujer a sus 44 años se encuentra con una foto del que fue su primer amor, averigua que puede estar vivo y no muerto como pensó y decidí ir en su búsqueda a un lugar lejano y de distintas costumbres. Puede parecer una historia de amor, sin embargo, la parejita terminó de una manera absurda cuando eran chicos, se separaron, él se fue a su servicio militar al Sahara y ella hizo su vida, y aunque lo buscó lo creyó muerto. Decide ir en su búsqueda y pasa las de caín, sin embargo, descubre un mundo diferente y paisajes maravillosos. No está narrrada de manera cronológica, sino que se va saltando, la protagonista despierta y se encuentra atrapada, huye, en otra parte marca lo anterior a esto, luego que siguió, el inicio, pero eso sí, el final es el final. Y en este caso aunque parecía predecible, me sorprendió. Una novela que me atrapó desde el inicio y no me pude quedar con la duda de lo que acontecía, por lo que la leí rápido, la disfruté.

martes, 2 de diciembre de 2008

Travesuras de la Niña Mala


El ir a la inauguración de la Librería Gandhi, me regresó las ganas leer, había dejado pasar varios meses sin tomar un libro, a pesar de que el año pasado si leí varios. El día de la apertura de la librería compré uno, pero el que empecé a leer justo esa noche fue Travesuras de la Niña Mala, de Mario Vargas Llosa. Me lo regalaron en el intercambio navideño del trabajo el año pasado, pero por una u otra razón, a pesar de tenerlo en la mesa de enseguida de mi cama, no lo empezaba. Vargas Llosa siempre ha sido de mis escritores favoritos, anterior a éste leí el de El paraíso en la otra esquina. En cuanto empecé a leer el de Travesuras de la Niña Mala me arrepentí de haberlo tenido por tanto tiempo sin abrir, me gustó tanto que lo terminé el mismo fin de semana. Me envolvió, una historia de amor, podría decirse entre dos personas, donde es sólo uno el que ama, se entrega, híjole casi se pone de tapete, y es el hombre el que asume esa parte de la relación, mientras ella la niña mala, busca siempre una vida mejor. En cada capítulo hay encuentros y desencuentros entre estos personajes, que no terminan de sorprender con los alcances que tiene, uno en dar amor, el otro por no darlo. Tuve que imaginarme lo que querían decir muchas de las palabras que utilizan en Perú, pero al finalizar el libro ya estaba familiarizada con ellas. No dudo que pueda haber hombres que les guste que los traten así, que mientras más los desprecien más anden detrás y que haya mujeres tan ambiciosas que dejen pasar lo que puede significar un gran amor.