jueves, 27 de noviembre de 2008

Quedan lectores



Este día se abrió una librería Gandhi en Tijuana, está ubicada sobre Paseo de los Héroes y la verdad daban ganas de pasarse mucho rato ahí vieno la gran variedad de ejemplres y vaya, da gusto ver así de llena una librería, con eso de que dicen que la gente no lee. Ojalá no haya sido sólo por la apertura. Tijuanenses a leer.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Los placeres del oído


Escuchar quedito es un placer, dulce o tremendo, pero placer en suma. Las palabras importan, y mucho más de lo que creemos. La palabra en el momento erótico alude a algo imposible, sugiere y susurra quedito lo que nos gusta, nunca es real, por supuesto, porque de eso se trata. Al odío soñamos ser lo que no somos. La palabra va directa al cerebro, y éste sueña, fabrica fantasías, y la fantasía constituye al sexo humano.
El gemido de placer que escucha el amante es la confirmación nel gozo, la prueba de que ahí ocurre algo.
(Líneas extraídas del libro Versiones y Perversiones, de Anabel Ochoa)

jueves, 20 de noviembre de 2008

El sexo y otras versiones


Quizá fue la primera persona que ví en la televisión abierta que hablaba de sexo sin tapujos, era interesante oirla hablar en ese tono de voz tan ronco y peculiar. Cuando sacó su primer libro "Versiones y persiones", me sentí audaz al llegar a la feria del libro y sacarlo de entre enciclopedias y novelas, ante la vista de otra gente. Siempre me ha caído bien la gente que habla de sexo abiertamente, que no se sonroja y que llama a las cosas por su nombre,así era Anabel Ochoa, a quien pude ver en vivo en alguna ocasión en el Cecut con "los monólogos de la vagina". Víctima de un derrame cerebral, falleció Anabel Ochoa, de seguro en el más allá estarán aprendiendo ahora de sexo y otras perversiones.

Y volvió a ver la luz


Terminaron las negociaciones, las pruebas de vida, los rezos de la familia, el cautiverio: Gregorio Barreto está libre de nuevo. Luego de estar 49 días a la sombra, encerrado, víctima de sus captores, el controvertido líder transportista regresó con su familia, y como muchos secuestrados una vez que los liberan, se fue a San Diego. Hace unos días apenas se publicó la entrevista que le hice meses antes de su secuestro, la verdad llegué a sentir temor de que se publicara,no sabía si sería para bien o para mal, al final salió, y afortunadamente tres días después también salió el "zar de las calafias". Ojalá pronto pueda volver a reir a carcajadas como acostumbraba, pues las heridas serán difíciles de sanar.

martes, 18 de noviembre de 2008

Dos adicciones

Desde que con una sonrisa me invitaste una taza de café sentí que ya me gustaba, respiré su olor mientras veía cómo lo servías, tomé la taza caliente rozando tus dedos tibios, lo probé mientras tenía tus grandes ojos fijos en mí, esperando ver si me gustaba. Le dí el primer sorbo, era el punto exacto: Café, azúcar, leche, y esa temperatura. Delicioso cariño,lo disfruté como si fuera la primera vez. Soy adicta al café, y lo soy más de tí.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Lo que viene

Anoche me dormí con la incertidumbre, angustiada, preocupada, no con miedo, ese nunca me ha dado ante lo que puede venir. Pero hoy, desperté viendo las cosas de otra manera, la angustia se fue, que venga lo que venga, a enfrentarlo de la mejor manera posible, con la cabeza en alto y sabiendo que estoy haciendo bien las cosas. Puede ser que se avecinen cambios, pero las cosas pasan por algo y yo puedo salir adelante ante los retos que se me presenten. Así que lo que venga, que venga de una vez.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Los muertos pobres



Para llegar, tal parecía que estábamos en otra ciudad, no había letreros, parecía un pueblo, teníamos que ir preguntando, pero ya cuando por fin vimos que había flores, sabíamos que el cementerio estaba cerca.
Vimos una fachada decente, un letrero y en el interior parecía jardín, pero no, ese era un panteón particular, de los muertos ricos, atrás estaba el que buscábamos el panteón municipal número 12.
Como una película de terror, no se veía ni un alma, hacía mucho viento, había mucho polvo, eran cientos de tumbas, cientos de lágrimas que ahí fueron derramadas, cuerpos que yacen ya putrefactos bajo la tierra. Mientras mi compañera Laura se fue a entrevistar al encargado del panteón, decidí recorrerlo, lo primero que se ve son las tumbas de los niños, muchos de los que ahora ya serían unos adolescentes o quizá adultos, algunas de plano ya olvidadas, con muñecos sucios, viejos, ramas, fotos de niños cuyas almas no alcanzaron a madurar. En la parte de los adultos el panorama pintaba mejor, tumbas en el desamparo, quemadas, dañadas, malhechas, y una que otra con su lápida y hasta figuras de ángeles que contrastaban con las demás.
Al fondo del panteón, hasta al final unos trabajadores laboraban a marchas forzadas haciendo más y más hoyos, pues estos días han habido muchos muertos.
De entre la polvareda surgió una carroza, seguí tratando de enfocar mi mirada para ver el resto de la caravana, pero yo veía bien, llegó sola. Se bajó el conductor, ví una caja con estampado de flores, le pregunté si era una señora, me dijo que no, que era un señor, que no tenía familiares, pidió ayuda a los trabajadores, lo bajaron y enterraron, así sin más. Un ferétro de florecitas? Sólo hacen eso con los muertos porque ya no pueden reclamar. No hubo quien diera unas palabras, quien lamentara su pérdida, que lo llorara en el panteón, lo enterraron en un hoyo que ni siquiera tenía una cruz su nombre. Me dieron ganas de llorarlo, de lamentar su partida, de pedir por él, lástima que no me sabía ni su nombre...
Otra vez la polvareda, pero esta vez la carroza si traía caravana, personas de negro lentes oscuros, ahora sí parecía funeral, gente llorando. El chofer de la carroza traía prisa, el espacio donde meterían ferétro aún no estaba listo, con la ayuda de conocidos de la difunta, sacó la caja, la pusieron en el suelo, y se alejó en el carro. La familia, con el ataud en el piso, tuvo que esperar a que los trabajadores terminaran de arreglar la tumba y seguir así con la despedida.
Salímos de ahí con la sensación de que aunque había poca gente, se sentía algo más, algo que no provocaba miedo, pero valía más ya no seguir ahí.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Mujeres destacadas


Por su entrega y dedicación a la sociedad, mujeres profesionistas, líderes, políticas y deportistas fueron reconocidas por la asociación de periodistas Ricardo Flores Magón y el grupo mujeres en movimiento; Ana Cecilia Ramírez, reportera de Frontera, estuvo entre las homenajeadas.(Foto: Tizoc Santibáñez, 24 de Octubre, Palacio Municipal)

viernes, 7 de noviembre de 2008

Aunque usted no lo crea

Siempre le saqué la vuelta a ir a atenderme al IMSS ante una enfermedad, incluso cuando cubría salud escribí notas y reportajes sobre el mal servicio, la insuficiencia de medicamentos, las condiciones de las clínicas y la burocracia para atender a la gente.
Pero bueno, la situación económica no está como para andar con médico particular y decidí ir al IMSS, primero fui a la clínica que me toca donde averigüé el consultorio que me toca. Hice la cita por teléfono para hoy viernes a las 11:15 a.m. Me fui mentalizada a que iba a esperar, llegue 20 minutos antes de la cita, llevé dos burritos por lonche, un jugo y un libro tipo biblia para leer en el tiempo que esperaría. Pues me comí un burrito, me tomé el jugo y ni alcancé a abrir el libro. Para las 11:30 ya estaba en la calle, con mi receta surtida, la orden para los análisis sellada, ya había visto a la doctora, me había examinado y diagnósticado.
No me lo podía creer, era eso el seguro? Fue suerte? en realidad cambió? Como haya sido, me sorprendieron.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Mouriño mata Obama

Por lo menos noticiosamente. Definitivamente este tipo de hechos se viven de diferente manera en una redacción. En el transcurso del día, ya estaba definido, la nota principal sería que gana Obama elecciones de Estados Unidos, incluso ante los muertos que hubo en el día, entre el que estuvo un subjefe de la policía ministerial. Era ya la tarde, cuando de repente cayó, cayó la avioneta, cayó esa nota y cayo la nota de Obama que quedó en cintillo ante el espacio acotado de la portada del periódico. Primero como que no lo podíamos creer, han habido tantos rumores últimamente, pero sí, era cierto, las noticias de la televisión rápido lo confirmaron. Editores y reporteros pegados a las televisiones, inclusive de algunas televisiones a otras.Sorprendidos, checando los portales, era una gran noticia, no digo que sea buena o mala, pero una noticia que era la noticia, la de ocho, de lo que todos hablábamos. Obama seguía acumulando votos, pero en realidad ya nadie en la redacción estaba al pendiente de eso. Ni el primer presidente de Estados Unidos negro opacaba la noticia de la muerte en un avionazo del funcionario que le sigue de importancia al presidente de la República. Cambios en las páginas, reacciones, todo mundo queriendo saber, había un notón. Quien no sepa lo que es una redacción definitivamente nos hubiera tachado de locos.

Gajes del oficio

Me dejaron con la palabra en la boca, "No vuelva a llamar, Dios la bendiga" y colgó. Claro antes de eso dijo que si lo que quería era vender más periódicos, que porque no reporteaba sobre los que balacean todos los días, en lugar de dejar descansar a los que ya están muertos y enterrados. De la mejor manera le había solicitado la información, simplemente quería platicar sobre su hija de 14 años que murió balaceada afuera de su casa. Me había dicho que sí, pero luego sentí que me sacó la vuelta, hasta que me colgó el teléfono. No la juzgo, yo en su lugar quizá hubiera hecho lo mismo. Es difícil remover esas heridas delante de extraños. Algunas personas lo han hecho, han compartido conmigo esas historias de sus seres queridos que ya no están aquí, a pesar de que sufrieron una tragedia. Pero en este trabajo, además de que me cuelguen el teléfono he tenido que pasar hasta un portazo. Incluso que nos quisieran correr de una colonia (a mi compañera Laura y a mí) al ir a buscar a la familia de un policía que fue baleado en su casa y que murió junto con su esposa y su hija. Las historias que yo busco no son de quien los mató, sino más bien de quiénes eran ellos. Pero bueno, el intento se hace, la gente está también en su derecho de querer hablar o no. Ahorita, por la ola de violencia que se vive en la ciudad la gente tiene mucho miedo, yo tengo miedo.
Otra de las cosas que me pasó y que no tuve opción, y también me pasó con la Laura, bueno, andabamos en unas colonias lejísimos, Terrazas del Valle 2 y otras invasiones, y me entraron ganas de orinar, la verdad duré mucho aguantándome, y al entrevistar a las señoras me daba cuenta de que en sus casas no había drenaje, total que ni modo, me animé a pedirle chance a una, su casa se veía más grande, de madera hecha por esos grupos religiosos de gringos. Total, que amablemente me dijo que si, pero que estaba un poco sucio, me dieron el papel del rollo. Me señaló el baño, tragué saliva y con temor poco a poco me fui acercando a él, yo sola pensé, qué tan malo puede ser, abrí la puerta y "oh Dios", sucio? Dijo sucio? asqueroso estaba, estuve a punto de cerrar la puerta y decirle ya se me quitaron las ganas, pero yo creo que en ese momento también iba a rodar por entre mis piernas ese líquido que me iba a delatar. Total, que entré, me puse "de aguilita" y mientras por fin descargaba los chorros de orina sentía ganas de llorar, cerré los ojos y traté de hacerlo lo más rápido posible, pero ese chorro como de manguera parecía eterno. Usé papel que yo traía, les regresé su rollo, le di las gracias y ya no me pude concentrar en la entrevista. Salí de ahí, no hallaba a la Laura, pero me alejé de esa casa caminando lentamente, mientras sentía a mi dignidad por los suelos.

domingo, 2 de noviembre de 2008

La soledad

Sin ganas de ver a nadie, ni hablar con nadie, hay ocasiones en que uno no quiere escuchar de problemas de los demás, no quiere hablar, lidiar con el tráfico, con el vecino,con los compañeros, es más ni con los amigos. Hay días en que me gusta ser egoísta y dedicarlos solo para mí. Hasta regresarle el saludo a la cajera me costó un gran esfuerzo, no tenía ganas de hablar, tuve que salir de casa por necesidad, pero afortunadamente regresé a las cuatro paredes donde agusto, no tengo porque hablar con alguien si no quiero.
A pesar de que la palabra soledad en sí denota como tristeza, yo creo que a veces es necesaria, para desintoxicarse de lo que sucede alrededor, estar en la cueva y hacer como que uno no vive en esta caótica ciudad, olvidarse que hay que trabajar, cumplir con obligaciones.
La soledad no sólo es buena para el que se aparta, sino para los demás, pues no tienen que estar lidiando con ese que necesita estar solo.
Hay veces uno necesita un poco de espacio incluso hasta de las personas que más quiere.
Aparte, cuando nadie nos ve, qué cosas no podemos hacer sin que nadie más lo sepa...
Y luego, después de esos momentos de soledad, uno regresa con mejores ánimos, energías y con ganas de volver a saludar y sonreirle a los demás.
Así que por hoy, dejénme sola.