Desde que con una sonrisa me invitaste una taza de café sentí que ya me gustaba, respiré su olor mientras veía cómo lo servías, tomé la taza caliente rozando tus dedos tibios, lo probé mientras tenía tus grandes ojos fijos en mí, esperando ver si me gustaba. Le dí el primer sorbo, era el punto exacto: Café, azúcar, leche, y esa temperatura. Delicioso cariño,lo disfruté como si fuera la primera vez. Soy adicta al café, y lo soy más de tí.
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