viernes, 23 de enero de 2009

Ahhhhhhh!

Desde el martes ando con una afonía que no me deja comunicarme como quisiera, primero me empecé a poner ronca, pero de repente abría la boca para hablar y casi no me salía voz, se me cortaba. La doctora del periódico dice que es alergia, así que me recetó unas pastillas y que reposara la voz lo más que pudiera. La verdad que ahí si me la puso difícil, pues una cosa que me caracteriza es que hablo mucho, pero estos últimos días he tenido que callar lo más que puedo. Cuando hablo se me va la voz, hago un gran esfuerzo para que apenas si me oigan, me canso de estarme esforzando para que salga algo de mi pecho, y además puedo estar hablando algo serio y me sale una voz como cepillín o como si pareciera que estoy llorando. El otro día mi mamá me colgó el teléfono pensando que yo le había colgado, cuando en realidad según yo estaba hablando pero no me salió ni un sonido. Pero hasta ahorita nada, ni siquiera el "oso" cuando le canté me reconoció la voz. En mi trabajo, muchas cosas nos comunicamos hablando recio, que pasame la nota, que ya está tal página, y pues ayer traté de usar lo más que pude el msn. Hace rato hablé para felicitar a una amiga por su cumpleaños, y mejor quedamos en hablar otro día pues casi no me oía, y según yo haciendo el gran esfuerzo. Digo, no es maravillosa, ni la quiero para cantar, pero extraño mi voz. Ya me dieron muchos remedios, que limón con miel, limón quemado, bombones en chocolate caliente, tomar mucha agua, reposar la voz. Van varias noches que duermo esperando amanecer con ella, pero hablo aunque sea sola y no es la voz mía. Hasta ahorita la valoro, quiero de regreso mi voz.

lunes, 5 de enero de 2009

Ya pasaron las fechas

Si bien estas fechas sirven para estar con la familia, pensar, demostrar cariño, también implican pensar en regalos, gastos, con todo caro y el dólar tan alto pues los billetes se van esfumando. Por el tipo de trabajo que tengo me tocó trabajar en la Navidad, así que por lo menos no tuve mucho tiempo de pensar ni deprimirme por las fechas.
Además en estas fechas está el cumpleaños de mi mamá y el mío y por estar entre tanto festejo pues a veces puede pasar de largo o no ser tan importante.
Me entristeció pasar el día de mi cumple con tan pocos abrazos, pero con eso de la tecnología, las felicitaciones llegaron por teléfono, mensaje escrito, internet, etc. Y llegaron de mis amigas de aquí, de Hermosillo, de familiares en La Paz, los Cabos y Mazatlán, y hasta una llamada de mi amiga incondicional desde Madrid.
Lo bueno es que al final del día recibí abrazos de los de las personas más importantes para mí: Mi mamá y mi pareja.
Ya pasó diciembre, la verdad que bueno, espero ya las calles estén más vacías, menos fila, menos mensajes de comprar, comprar y comprar.
Y bueno, no sólo terminó diciembre sino el año, así que a ver para adelante.