Sin ganas de ver a nadie, ni hablar con nadie, hay ocasiones en que uno no quiere escuchar de problemas de los demás, no quiere hablar, lidiar con el tráfico, con el vecino,con los compañeros, es más ni con los amigos. Hay días en que me gusta ser egoísta y dedicarlos solo para mí. Hasta regresarle el saludo a la cajera me costó un gran esfuerzo, no tenía ganas de hablar, tuve que salir de casa por necesidad, pero afortunadamente regresé a las cuatro paredes donde agusto, no tengo porque hablar con alguien si no quiero.
A pesar de que la palabra soledad en sí denota como tristeza, yo creo que a veces es necesaria, para desintoxicarse de lo que sucede alrededor, estar en la cueva y hacer como que uno no vive en esta caótica ciudad, olvidarse que hay que trabajar, cumplir con obligaciones.
La soledad no sólo es buena para el que se aparta, sino para los demás, pues no tienen que estar lidiando con ese que necesita estar solo.
Hay veces uno necesita un poco de espacio incluso hasta de las personas que más quiere.
Aparte, cuando nadie nos ve, qué cosas no podemos hacer sin que nadie más lo sepa...
Y luego, después de esos momentos de soledad, uno regresa con mejores ánimos, energías y con ganas de volver a saludar y sonreirle a los demás.
Así que por hoy, dejénme sola.
Factos en torno al Monsi
Hace 2 días
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