martes, 12 de agosto de 2008

De la universidad a la cárcel

Hace unos días entrevisté en la cárcel de La Mesa a Osvaldo Jaime Guerrero, su nombre no me decía nada al comienzo, sólo sabía que estaba ahí por secuestro, no me gusta iniciar las entrevistas sin saber nada de la persona, pero así se dio la situación. Ha sido la entrevista en condiciones más incómodas que he hecho en alguna cárcel: Era una área de locutorios, yo estaba tras un escritorio, a él lo sentaron enfrente, lo dejaron esposado, había dos personas de Comunicación Social de la SSPE, el director de la cárcel, un custodio, y como dos hombres más. (Ni siquiera cuando entrevisté en la cárcel de El Hongo a un homicida lo tenían así, esa vez lo dejaron sólo conmigo y el fotógrafo en un salón). Osvaldo tiene 31 años, me dijo que tiene 7 años en la cárcel, pero apenas los va a cumplir en diciembre, supongo que ahí se pierde la noción del tiempo. Él junto con otros estudiantes universitarios secuestraron a una menor en diciembre del 2001, recordé el caso. Él estaba a punto de terminar la carrera de Derecho en la Univer y cometió una gran estupidez por la que todavía está pagando. Un error, dinero fácil, algo que veían como una broma los tiene hoy a él y a sus amigos tras las rejas. Una de las mujeres fue la de la idea, a ella la ví una vez en la cárcel, se ve que es inteligente, pero no lo fue tanto, pedían 150 mil pesos, y en ese tiempo se dijo que lo querían para la graduación. Osvaldo me dijo que en la cárcel siente como que su vida se detuvo, como que sufrió un stop. Un joven universitario, de repente compartiendo la pequeña celda con otros 20 reos que cometieron homicidios, robos, secuestros, etc., pasando los años y él visitiéndo sólo el pants gris que es el uniforme de la prisión, manejando el mismo ritmo todos los días, viendo las mismas paredes, las mismas rejas, sale dos veces a la semana al patio, recibe un día visitas, visitas que van a platicarle lo que sucede en el exterior, como el mundo sigue avanzando, todos siguen viviendo, mientras él sigue estancado. Antes de entrar a la cárcel tenía novia, pero no lo iba a esperar tanto tiempo, así que lo dejó. Todo por una estupidez. Osvaldo no ha sido sentenciado y espera poder quedar libre en diciembre, ojalá, pero lo dudo. Pobre, es muy joven aún. La niña estuvo secuestrada un día, hoy ya debe de ser una jovencita, qué sentirá al recordar aquello y saber que hay cinco jóvenes en prisión pagando por lo que le hicieron?

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